Arguedas en “no soy un a culturado” con respecto al Perú manifiesta: “Perfeccionar los medios de entender este país infinito mediante el conocimiento de todo cuanto se descubre en otros mundos. No, no hay país más diverso, más múltiple en variedad terrena y humana; todos los grados de calor y color, de amor y odio, de urdimbres y sutilezas, de símbolos utilizados e inspiradores.” Él gracias a las circunstancias del destino tuvo la dicha de encontrar en los indígenas la familia que su madrastra le negaba, manifestando en uno de sus escritos “cuando era niño; me lanzaron en esa morada donde la ternura es más intensa que el odio y donde, por eso mismo, el odio no es perturbador sino fuego que impulsa.”
Para este literato el Perú lo era todo y por el gran amor que le tenía, le dedicó su vida,( ya que si bien se le conoce por ser uno de los más grandes representantes del indigenismo), a difundir su cultura, y fue mucho más allá, quiso darnos a conocer la importancia de aceptarnos como somos todos los peruanos, aceptar nuestra realidad y nuestra identidad, nuestro mestizaje pero, desgraciadamente ese es nuestro verdadero problema que a pesar de los años y del gran esfuerzo de Arguedas por demostrarnos en cada obra y en cada acto suyo el valor de nuestra “raza”, no hemos aprendido nada. Ya han pasado cien años desde que el Perú vio nacer una leyenda litería en las faldas de sus cerros y no ha aprendido nada. Realmente me indigna observar a personas con este tipo de pensamiento retrógrada que en lugar de estimular o de poner de manifiesto una madurez cultural en la sociedad peruana, es todo lo contario, la alienación europea es cada vez más abrumadora, los estereotipos nos invaden a pasos agigantados y sólo nos acordamos de nuestro Perú indígena cuando tenemos que señalar una maravilla peruana y los ojos del mundo está sobre nosotros.Por: Mayra Fiorella Baca C.
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